lunes, 1 de junio de 2015

UNA REFLEXIÓN SOBRE EL SOL Y PLAYA pero algo más...



España, territorio destinado a turismo de playa en su mayor parte. Las costas españolas están abarrotadas de cientos de miles de turistas que cada año se tienden al sol hasta quemarse la piel y a veces incluso algo más. Hemos creado un turismo que se centra en tres cosas: hotel o apartamento + chiringuito + playa con o sin sombrilla. Este tipo de turismo no es malo en absoluto pero todo el mundo sabe que los monopolios perjudican más de lo que ayudan. Es necesario un complemento de turismo cultural y rural que haga menos estacional nuestro turismo y que permita la formación continua del personal de este sector. Nuestro turismo cultural, no nos engañemos, ha venido dado por la herencia que tenemos de edificios históricos y monumentos. Nosotros hemos ayudado y fomentado más bien poco ese tipo de turismo, o dicho de otro modo, se ha creado solito. Los precios y competencia en ese sector tampoco ayudan mucho. Las playas cuentan con gran cantidad de hoteles frente al escaso número de establecimientos en territorios interiores. Los precios elevados de los establecimientos hoteleros de interior encuentran un duro adversario en la costa, donde ofertas continuas tientan al viajero, sobre todo al que viaja en familia.


Hace pocas semanas lleve a cabo un viaje por Castilla la Mancha. En un pequeño hotel del centro del territorio castellano manchego perdido en la nada nos atendieron estupendamente. Fueron meticulosos en el trato con el cliente hasta el punto de hacer sentir incómodos en el buen sentido de la palabra. Al final, como eramos de los pocos que en Agosto se adentran por estas tierras, nos regalaron incluso las bebidas que consumimos en las comidas. Al disfrutar del spa nos señalaron que la duración era de una hora pero que si no había nadie podíamos estar más tiempo (estuvimos casi dos horas y nos salimos para no abusar demasiado). Detalles de este tipo no son nada inusuales en hoteles de interior pues otros ejemplos vividos podría contar aquí. En en lado opuesto tengo experiencias de hoteles de costa, sobre todo en lugares con enorme tradición turística, donde nos han tratado como ganado, y se perfectamente que no es la tónica general pero si al menos algo más que ocasional. Creo en mi humilde opinión que se debería formar más y mejor al personal para que den un mejor servicio a los turistas. No olvidemos que gran parte del país vive precisamente de esos turistas que a veces maltratamos una y otra vez. Necesitamos que vuelvan a nuestros hoteles y que cuenten su maravillosa experiencia a otros dispuestos a venir. También necesitamos que nuestro políticos hagan una mejor publicidad de nuestro país en el exterior (solo la mitad de bien que países como Francia e Italia) y dediquen más dinero a mejorar este sector de nuestra economía. Parece que el turismo es un pozo sin fondo que aun sin prestarle atención siempre esta con nosotros, pero ojo, otros países pugnan con España en ganar ese galardón de país turístico y no podemos relajarnos.


www.esehotel.com