jueves, 24 de septiembre de 2015

TRIÁNGULO NORTE DE PORTUGAL

Distancia Braga - Guimaraes 25 km (25 min)
Distancia Braga - Oporto 57 km (42 min)
Distancia Oporto - Guimaraes 55 km (45 min)

He llamado a esta entrada triángulo norte de Portugal porque las tres ciudades que visitamos forman un perfecto triángulo situándose cada una de ellas en uno de los vértices. Las ciudades son Braga, Guiamaraes y Oporto perfectas para una escapada de 3 o 4 noches. En nuestro caso entramos por carretera en Portugal desde la magnífica Ciudad Rodrigo donde tomamos el almuerzo antes de continuar nuestro camino. Dos son los hoteles low cost que os recomendamos para reservar desde nuestra web: Basic Braga by Axis situado en Braga junto a la estación de tren y a un paso del centro y el otro en Oporto el Hotel Star inn algo alejado pero con buena comunicación en bus hacia el centro. 

BRAGA - Bonito centro histórico atravesado por su famosa calle central rúa do Souto que desemboca en su gran plaza de la República por un lado y en el Arco Da Porta Nova hacia el otro extremo. No tiene desperdicio esta bonita y ajetreada ciudad llena de terrazas y comercios. Tampoco debes perderte su cercano Santuario Bom Jesus do Monte con sus jardines y escalinatas interminables que merecen una obligada visita. Dentro de la ciudad merecen una especial mención la plaza donde se encuentran la muralla y el Palacio Episcopal así como las diversas iglesias y palacios que van apareciendo en sus rincones. 




            
                           

GUIMARAES - Dos zonas bien diferenciadas, La zona alta donde en el llamado Monte Latito donde esta su castillo y el Palacio de los Duques de Bragança y  por otro lado la zona baja del casco histórico con bonitas calles adornadas de flores y trazado irregular donde debes pasear y perderte durante un buen rato para volver al pasado. No puedes perderte La Rua de Santa María que es la calle más antigua y con más historia de la ciudad ni tampoco la iglesia de San Gualter situada justo al salir del casco histórico




OPORTO - Sobran las presentaciones para esta clásica ciudad portuguesa de desniveles pronunciados construida a orillas del Duero y que riega todas sus comidas con el magnífico vino que lleva su nombre. Edificios señoriales con grandes plazas y avenidas que asoman por los tejados son su sello de personalidad inconfundible. De todos los puentes que cruzan la ciudad, sin duda el más querido y fotografiado es el Puente de Luis I (el de la foto es más moderno). En los muelles y en la zona aledaña al río encontrarás multitud de terrazas donde comer o tomar cualquier aperitivo. La famosa librería Lello & Irmao de Harry Potter y la cafetería Majestic pueden ser unas visitas recomendables. También pueden visitar la estación de tren, la catedral y el edificio de la Bolsa. No se olviden se visitar las bodegas al otro lado del río que esperan a los amantes del vino





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martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué régimen de alojamiento selecciono al reservar?

Muchos sois los que nos hacéis esa pregunta cuando vais a reservar hotel en nuestra portal. La respuesta fundamentalmente dependerá del tipo de viaje que tengas en mente y sobre todo del destino. Si lo que pretendes llevar a cabo es un viaje cultural donde recorrerás una gran ciudad o bien distintos pueblos o ciudades cercanas entre sí no te conviene un régimen de pensión completa o todo incluido ya que deberás estar cerca del hotel para poder aprovecharlo y cuando uno sale de ruta en el destino, normalmente no vuelve hasta la tarde-noche. En esos casos lo aconsejable es solo con desayuno o en su caso media pensión (cena) que nos permitirá pasar el día fuera y poder cenar al llegar al hotel tras un duro día de turismo. 

La pensión completa es el régimen ideal para los viajeros que se van a hospedar en un hotel urbano, rural o de playa pero sin tener planes de viajar en coche, bus o en tren a destinos considerablemente alejados del propio establecimiento hotelero. Puede ser genial estar en una ciudad pequeña o mediana en un hotel céntrico o cercano al centro y poder salir a hacer turismos y volver a comer al hotel tanto para el almuerzo como para la cena siempre que no ocasione mucha pérdida de tiempo. A veces, incluso en condiciones óptimas para elegir una pensión completa hay que pensar si el destino nos puede ofrecer variados y económicos sitios de restauración típica de la zona que nos puede hacer inclinar la balanza hacia una media pensión y poder así almorzar fuera del hotel para probar los platos más suculentos. Deben tener presente a la hora de sopesar las opciones que en la gran mayoría de hoteles las bebidas no van incluidas ni en la media pensión ni en la completa.

El todo incluido practicamente queda reservado a medianas o largas estancias en hoteles de costa. Suelen ser hoteles que ofrecen al viajero todo lo necesario para disfrutar dentro de las propias instalaciones. En ellos el principal interesado en no salir del complejo es el propio turista que tiene incluidas todas las comidas del día, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, meriendas y aperitivos. Aquí el viajero no suele tener planeado visitas externas salvo alguna corta excursión organizada desde el propio hotel o bien algún paseo por las zonas aledañas al complejo. Este régimen no es aconsejable para aquellos turistas que quieren visitar otras poblaciones cercanas ya que desaprovecharían el régimen todo incluido y no suele ser barato. 

¿Entra absolutamente todo en el Todo Incluido?
A veces algunas bebidas de calidad superior (premium) no suelen incluirse. Tampoco otros servicios del hotel como pueden ser spa, masajes, excursiones, restaurante temáticos especiales, etc

¿Media pensión es desayuno con cena o desayuno con almuerzo?
Por regla general la mayoría de hoteles permite la cena aunque unos pocos permiten elegir entre almuerzo o cena. Lo más raro sería que ofreciesen solo almuerzo. Asegúrate. 

¿Cuando me conviene el solo alojamiento?
Cuando tenias pensado reservar con desayuno pero el precio encarece muy notablemente la reserva. También debes tener presente que si tienes los vuelos de vuelta muy temprano puede ser que pierdas el desayuno del día de salida porque tengas que dejar el hotel antes de los horarios de apertura del desayuno.  

¿Qué es el picnic?
Algunos hoteles todo incluido te preparan una pequeña selección de alimentos para que te puedas ir del hotel a alguna excursión o salida turística sin tener que perder por completo una comida (sándwich, bocadillo, refresco, frutas, galletas etc). Suele ser algo simple pero al menos te permite comer sin tener que gastar fuera del establecimiento. 

¿Ventajas e inconvenientes?
El todo incluido y la pensión completa permiten conocer el presupuesto aproximado que voy a gastar en un viaje. Sobre todo para familias numerosas o para largas estancias te permiten cerrar un precio antes del viaje. Por el contrario te limitan las salidas y te atan al hotel.

¿Horarios de comidas?
Tenga presente que en algunas zonas turísticas costeras frecuentadas por extranjeros (principalmente ingleses, franceses y alemanes) los horarios de las comidas suelen adaptarse en alguna medida a los horarios de esos países de manera que los almuerzos y cenas serán más temprano de lo habitual. Algunos viajeros no terminan de acostumbrarse a esos horarios y quizás le convenga hacer alguna comida fuera del hotel.

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viernes, 11 de septiembre de 2015

5 CONSEJOS PARA SELECCIONAR TU HOTEL IDEAL

Hoy nos ocupamos de un difícil elección cuando estamos preparando nuestro viaje. La elección de un buen hotel suele ser el comienzo de un buen viaje y a menudo supone graves quebraderos de cabeza. En nuestra web de reservas recibimos regularmente muchas preguntas sobre ese tema y comprobamos que la mayoría de viajeros sabe bien lo que busca pero otros andan un poco perdidos sobre todo en las grandes ciudades. Vamos a tratar de solventar esos problemas y arrojar algo de luz. 

¿Hotel céntrico o en la periferia? 

Pues depende. Si por periferia entendemos hoteles que no están en el núcleo urbano creemos que es una mala elección si no tienes coche o si no existe una estación de transporte público cerca. También depende lógicamente del tipo de ciudad porque si es una ciudad pequeña su periferia estará relativamente cerca del centro pero en las grandes ciudades y áreas metropolitanas la periferia puede estar a muchos kilómetros de la zona centro (10-12 km). En una ciudad como París, Roma o Londres un hotel céntrico puede conllevar dos puntos negativos, el precio elevado y por otro que la gran mayoría son hoteles antiguos y con habitaciones pequeñas. En las grandes ciudades puede interesar un hotel a una distancia de 4-6 km del centro siempre y cuando tenga una estación de transporte público cerca. Tu bolsillo lo notará y además las instalaciones del hotel serán mejores como regla general. En definitiva, debes valorar pros y contras porque además de lo anterior debes tener presente que quizás en una gran ciudad el hotel esta en la misma zona que el aeropuerto y lo que te valdrá el transporte urbano te lo ahorras en transfers o traslados. Quizás el hotel no esta céntrico pero tiene una estación de tren al lado y como tenias pensado hacer un par de excursiones fuera de la ciudad pues te viene perfecta esa localización para coger el tren. 

¿Hotel de cadena conocida o desconocida?

Normalmente los hoteles de cadenas conocidas suelen ofrecer un estandar de calidad mínimo en todos sus establecimientos que aseguran al viajero un mínimo de confort practicamente garantizado aunque corres el riesgo de dejar pasar alguna opción de hotel con marca desconocida que te ofrezca una calidad superior. En cualquier caso hoy día incluso las grandes cadenas hoteleras suelen incluir dentro de su gama hotelera hoteles de mayor y menor calidad (por ejemplo Ibis, Ibis Styles e Ibis Budget todas del grupo Accor con distintas prestaciones) y eso será un punto a tener presente a la hora de seleccionarlos. Otro punto a favor de las marcas desconocidas o sin cadena es que según muchos viajeros ofrecen un trato mas cercano al viajero aunque eso como todo es relativo. Podemos concluir que si estás convencido no lo pienses y reserva en ese hotel tan coqueto pero con ese nombre tan raro pero en caso de dudar entre varios selecciona el hotel de cadena conocida y tus opciones de acierto serán mayores. 

¿Hotel de cuantas estrellas?

Aquí el abanico es muy grande porque cualquiera que haya viajado sabe que existen hoteles de 3 estrellas al nivel de los mejores hoteles de cuatro y al revés, es decir, hoteles de 4 estrellas al nivel de algunos de 3 incluso me atrevería a decir que al nivel de algunos de 2. Las combinaciones son infinitas. Los clientes de nuestra web a veces ven cumplidas sus expectativas con el hotel seleccionado y otras no tanto. Relacionando esta pregunta con la anterior, las cadenas hoteles conocidas suelen tener un estandar en función de sus estrellas aunque también todo ello depende del país donde este situado el hotel. A veces las estrellas tampoco están reñidas con la calidad sino con los servicios ya que a los 4-5 estrellas se les exigen una serie de servicios extras e instalaciones que no son exigidos por los de menores estrellas. Por ejemplo, servicios del restaurante o tamaño de espacios comunes y habitaciones depende de las estrellas y del tipo de hotel, al igual que la existencia de otros servicios extras. Igualmente muchos viajeros habrán notado como poníamos de relieve en este blog en un post anterior, que los hoteles de playa de cuatro estrellas suelen tener a veces un nivel de calidad e instalaciones inferior a un cuatro estrellas de interior salvo excepciones de grandes resort o complejos vacacionales. A veces buscamos muchos servicios que no utilizamos como pueden ser servicios de lavandería, servicio de habitaciones, asesoría turística, servicios multimedia de pago en Tv, etc... 

¿Hotel pequeño o grande?

Para responder a esa pregunta hay que plantearse otra. Si escogemos un hotel grande ¿tiene salones, restaurantes, piscina etc de tamaño proporcional para atender a toda su clientela de manera cómoda?. En el mismo sentido, si escogemos un hotel pequeño y acogedor ¿tendrá salones, restaurante, piscina etc con plazas suficientes para toda su clientela?. Es decir, más que importar el tamaño del hotel debe importarnos si el hotel ofrece servicios, espacio y personal adecuado y proporcional al número de plazas o habitaciones que tiene. De nada nos sirve un gran complejo hotelero cuyo restaurante a la hora del almuerzo de hace esperar media hora en cola para poder sentarte a comer. Ni que decir tiene que tampoco queremos un resort enorme con una pequeña piscina en la que parecemos hormigas todo dentro en remojo. El hotel pequeño puede tener un restaurante acogedor y suficiente para una atención perfecta y una pequeña piscina en la que sobra espacio, o al revés. 

¿Hotel como habitación con dos camas o cama matrimonial?

Puede parecer sencillo a priori y algunos viajeros al reservar desde nuestra web toman la decisión sin pensarlo. Lo normal es que si viajas con pareja o cónyuge quieras matrimonial y si viajas con amigos o familiar quieras cama separada. Ten cuidado en la elección y pondera todo antes de inclinar la balanza. Algunos hoteles cuentan con habitaciones mucho más pequeñas para las camas matrimoniales que para las dos camas con lo que pierdes confort. Otros a pesar de poner dos camas la ponen totalmente juntas con lo que si bien es cierto que no es como dormir en la misma cama puede verse compensado por el tamaño de la habitación. Otras veces la llamada cama matrimonial es tan pequeña que bien puede pasar por una individual aunque puede ocurrir todo lo contrario y ser una king size y dormir como un rey. Hoy día me experiencia me ha demostrado que los hoteles suelen tener muchas más habitaciones preparadas con camas dobles porque son más versátiles ya que sirven para parejas o para no parejas. Eso tiene un inconveniente y es que al pedirle al hotel una habitación con cama matrimonial les limitas mucho otros aspectos como puede ser que la habitación tenga buenas vistas, que este alejada de zonas de paso con ruidos etc. 


Pero sobre todo recuerda que si tienes duda en la elección te ayudaremos a seleccionar tu hotel ideal desde nuestro email info@esehotel.com    www.esehotel.com

jueves, 10 de septiembre de 2015

NOROESTE DE ALEMANIA: destino bañado por el Rhin

Dos cosas teníamos clara en el viaje que íbamos a organizar. La primera era que a diferencia de otras veces, ahora no teníamos un especial interés en visitar ciudades monumentales sino que queríamos cambiar de aire y además solo teníamos unos cuantos de días libres a principios de julio. La segunda era precisamente que el destino necesariamente debía tener vuelos económicos para esos días libres que teníamos. Para ser sincero con los lectores solo busqué destinos con vuelos baratos para esas fechas sin ningún tipo de preferencia ni idea preconcebida. El destino más económico que  salió fue Colonia y vaya sorpresa que esa ciudad tenía el monumento más visitado de Alemania, su famosa Catedral. Realmente fue el único gran monumento histórico que vimos en este viaje y eso que también nos desplazamos hasta ciudades colindantes cercanas como Düsseldorf y Bonn. Es definitiva, el destino cumplía nuestras preferencias y además prometía bastante porque la época era muy buena para visitar esa rica zona noroeste de Alemania. 

Llegamos temprano al cercano aeropuerto (como nos gusta a nosotros para aprovechar el día) que está perfectamente comunicado por tren de cercanías y a media mañana ya estábamos dejando en el Hotel Azimut las maletas. El hotel (la primera foro) era bastante sobrio al estilo alemán clásico pero moderno, limpio y muy confortable. Una ventaja era que esta justo al lado de la segunda estación de trenes de la ciudad a solo 5 minutos de la estación central lo que nos facilitaría el desplazamiento a ciudades cercanas pero con la desventaja que teníamos que tratar de que nos asignasen habitaciones que no diesen hacía las vías para evitar el ruido. Unos contactos previos a nuestra llegada y todo solucionado ya que nos trataron muy amablemente.

La primera sorpresa fue llegar a la ribera del Rhin por el gran paseo de la ciudad y ver como uno de los principales puentes estaba abarrotado con miles y miles de personas cruzando y bailando a ritmo de música bastante marchosa. Oh sorpresa, habíamos llegado a nuestro destino justo el día del Orgullo Gay de la ciudad que es considerada como una de las capitales de Europa para este colectivo y es que es uno de los festivales de gays y lesbianas más grandes de Europa. La fiesta el y el ritmo estaba asegurado ya que además montaron puestos de venta de comida y bebida por todo el centro y los grupos musicales con tambores y bailes animaban todo el centro.

El ambientazo era increíble y las familias enteras salían a la calle para ver el paso de las caravanas al ritmo de la música. Tras disfrutar de ello durante buena parte del día entramos a la impresionante Catedral que realmente impresiona bastante por el tamaño y altura de sus bóvedas y allí nos relajamos un rato contemplando aquel magnífico edificio que ha logrado ser una de las catedrales más impresionantes del mundo y bien merecido lo tiene. Por la noche si es época veraniega os aconsejamos cenar en alguna de las múltiples terrazas que dan al Rhin y que preparan un codillo típico para chuparse los dedos. También hicimos una visita al Centro de Documentación sobre el Nacionalsocialismo bastante completo con mucha información.

En los otros dos días de nuestra visita cogimos el tren de cercanías para visitar Düsseldorf un día y Bonn el siguiente. Esta zona alemana es bastante rica e industrial y el nivel de vida es alto y la verdad que en esas ciudades se nota bastante.  Antes de llegar a Düsseldorf que está a unos 25 min en tres hacia al norte de Colonia, hicimos una para en el cercano Palacio de Benrath que esta de paso en la misma línea de tren y tiene unos enormes bosques con jardines y un lago de cuento y que sin duda os recomendamos porque es una pena pasar justo al lado con el tren y no aprovecharlo. El Palacio del S XVIII se edificó como palacio de recreo y caza y es de estilo barroco tardío. Preferimos no andar mucho porque sabíamos que nos esperaba todavía una enorme camina al llegar a la ciudad.


Düsseldorf es una ciudad que emana mucha vida y toda se concentra en la zona aledaña al río Rhin. Nuestra visita consistió primero en ir desde la estación de tren  a la zona centro de la ciudad con tiendas y boutiques bastante lujosas (solo miramos por los escaparates...). Luego continuamos nuestro camino hasta la ribera del río llegando a la plaza del ayuntamiento (foto de la derecha) y continuando hacia una gran escalinata justo donde hay un faro y de la torre (museo) que es el lugar de encuentro de la ciudad. Desde allí comenzamos a andar por la orilla dando un agradable paseo hasta una zona del antiguo puerto que hoy está ocupada por modernos edificios de oficinas que tienen formas variadas y llamativas de arquitectura espectacular. Ahora había que recorrer el mismo camino pero de vuelta. Un paseo que nos dejó muy cansados porque calculamos que haríamos en total ese día unos 15 kilómetros desde que salimos del hotel por la mañana. Almorzamos en un restaurante español de tapas ya que la ciudad está llena de compatriotas por todos sus rincones. Tras acabar la comida volvimos a la zona de la torre y del faro donde el ambiente había aumentado a esas horas de la tarde. La cena fue una auténtica salchicha gigante con patata y salsa en una calle que esta abarrotada de restaurantes y bares de copas. Con las mismas cogimos el metro para volver a la estación porque estábamos cansados de andar y retomamos nuestro camino en tren hacia Colonia donde llegamos a las 10 pm.


La otra visita del viaje fue Bonn al sur de Colonia (30 minutos en tren) y al igual que hicimos el día anterior, ahora paramos en el camino para ver los Palacios de Augustusburg y Falkenlust que también están en la misma línea de tren. Ya se lo que estáis pensado y es que dije al principio del post que este viaje no iba a ser monumental pero es que no pudimos resistirnos a ver Palacios y jardines tan espectaculares. Estos dos palacios de estilos barroco y rococó fueron palacios de los príncipes-arzobispos de Colonia durante el siglo XVIII y desde 1984, ambas están inscritas como monumentos del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Entendereis ahora porque no podíamos dejar de visitarlos. Los palacios son espectaculares al igual que sus cuidados y mimados jardines.

Por su parte Bonn tiene tres carracterística que definen exactamente su ambiente. Primero ser una importante ciudad universitaria con una de las Universidades más prestigiosas del país donde han estudiado nada menos que siete Premios Nobel. Por otro lado es la ciudad natal de Ludwig van Beethoven y todo gira en torno a su figura (incluida su casa natal que visitamos). En tercer lugar y no menos importante, es necesario destacar que Bonn fue capital de Alemania Occidental o República Federal de Alemania (RFA) hasta 1990 y sede del gobierno hasta 1999 (la foto de las banderas es el ayuntamiento). Con esta presentación y un centro histórico muy verde lleno de parques queda claro la necesidad de visitarla. El ambiente es bueno y relajado nada comparable a las dos ciudades anteriores. Aquí la vida de los ciudadanos es más parecida a los de un gran pueblo que a los de una gran ciudad. Comimos justo al lado de su Catedral que bien merece una visita. El lugar era una bonita terraza con vistas justo a un cruce de calles y ponían unas pizzas gigantes que salían del plato y una pasta rellena que es de lo mejorcito que he probado nunca. No podía faltar su cerveza típica de estas tierras. A media tarde tras tomar el heladito de rigor nos fuimos hacia el cementerio antiguo de la ciudad que es monumental y es una verdadera joya. Al terminar volvimos hacia Colonia. Última noche y por la mañana vuelta al aeropuerto llevándonos una gran sabor de boca.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

LOS 10 DESTINOS EUROPEOS MÁS DEMANDADOS DE NUESTRA WEB descritos en una sola frase

Os traemos una pequeña lista de destinos europeos que son muy demandados por los viajeros de nuestra página web. Hemos tratado de describirlos en una sola frase.

1. Londres. Mezcla de culturas, lujo, realeza y grandes museos para todos los gustos

2. París. Romanticismo en estado puro en la ciudad del amor y de los artistas

3. Roma. Sede del Vaticano y la ciudad del poder antiguo y de los grandes monumentos

4. Viena. Ciudad Imperial de la música con grandes palacios y avenidas.

5. Florencia. Un museo artísticos al aire libre que no te dejará indiferente

6. Amsterdam. Canales, libertad y respeto fluyen por esta acogedora ciudad.

7. Praga. La ciudad de los rincones fotográficos y con atmósfera especial

8. Budapest. El Puente de las Cadenas y su Castillo dan la bienvenida al turista

9. Bruselas. Capital de Europa donde están las principales instituciones

10. Berlín. Una ciudad con un triste pasado histórico reciente que espera ser descubierto.


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martes, 8 de septiembre de 2015

RUTA MÁGICA por Bruselas, Gante y Brujas (29 de diciembre a 2 de enero)

Un ruta idílica que además en navidad cobra especial fuerza y encanto. Empezamos nuestra ruta en la capital de Bélgica y una de las principales sino la principal capital burocrática de Europa donde se encuentran instituciones tan importantes como el Parlamento y la Comisión Europa.

Teníamos claro que queríamos vivir el ambiente navideño de primera mano en alguna ciudad del centro de Europa. Finalmente seleccionamos Bélgica por la facilidad de transporte en tren a ciudades cercanas como Gante y Brujas con ese encanto tan especial. En nuestro caso preferimos empezar nuestro viaje por Bruselas y desde allí visitar las otras dos ciudades. El vuelo llegaba a media mañana al aeropuerto Charleroi que esta bastante alejado de la capital pero eso no fue un problema porque reservamos un bus bastante cómodo y con buenas críticas que además reservando con tiempo te sale muy económico. A medio día del día 29 habíamos aterrizado.


Escogimos el moderno y confortable hotel Thon EU en el barrio europeo con metro justo en la misma puerta para estar en la zona centro en pocos minutos. El hotel muy bueno y moderno con un personal de recepción muy amables. El barrio europeo tiene la ventaja de estar justo al lado de la zona centro y además con el añadido de sus bajos precios en épocas de vacaciones cuando las instituciones europeas están vacías. En dos o tres estaciones estás en el centro. Impresionante la plaza central de Bruselas en Navidad con el famoso y gigante árbol y el portal de Belén en uno de sus extremos. Las luces acompañadas de música se proyectan regularmente sobre la fachada del ayuntamiento y crean un ambiente inigualable.


Desde la Grand Place hasta la zona de Sainte-Catherine los puestos navideños con adornos y comida de todo tipo inundan todo el centro. Nos llevamos una grata sorpresa al llegar a la Gand Place y observar la gran cantidad de personas que llenan todas las calles aledañas. Los olores se entremezclan y las luces navideñas recorren las principales arterias de la capital dándole un colorido espectacular. Lo primero que hacemos es tomarnos el Gofre y el vino caliente con canela tan típico de estas fechas en estos lugares y que dicho sea de paso viene genial para entrar en calor un ratito. En la plaza Sainte-Catherine los puestos navideños son aún más mágicos si cabe y se completan con una gran pista de patinaje sobre hielo y una enorme noria que forman gran postal navideña que parece sacada de los mejores cuentos infantiles. Cenamos unos pinchos de cordero, unas patatas con beicon, cebollita y salsa de nata y para terminar una fondue dentro de pan desmigado que nos pareció excelente. Para hacer la digestión unas risas en un mini pasaje del terror bastante infantil instalado en la misma plaza pero suficiente si quiere reírte un rato. Al día siguiente había que madrugar y nos fuimos temprano al hotel disfrutando nuevamente del recorrido hacia la Grand Place pero en sentido inverso.


En el segundo día (30) la mañana la dedicaríamos a una visita guiada de unas 3 horas por el centro de la ciudad con una conocida compañía gratuita que mereció al final del recorrido una gran propina por el trabajo bien hecho. Nos acompañó por el centro de la ciudad viendo zonas no tan turísticas (y algunas muy turísticas como el Manneken Pis que no podía faltar) y sobre todo contando detalles no tan conocidos. Sus explicaciones históricas te hacían entender a la perfección todo lo que ibas viendo por el recorrido. A la hora del almuerzo fuimos al centenario restaurante Le Cirio junto al edificio de la Bolsa que guarda todo el encanto de un restaurante de época. Comimos genial y el precio no fue desorbitado ni mucho menos para la calidad de la comida y lo curioso del sitio. Por la tarde realizamos una actividad bastante recomendable que es conocer a un Greeter que hable tu idioma (previo contacto por internet) para que te lleve por las zonas de la ciudad que los turistas no suelen visitar. Son ciudadanos que se apuntan a una organización y se dedican enseñar su ciudad gratuitamente y sin ningún tipo de propina a los viajeros y visitantes. Nos pareció genial y al terminar invitamos a la mujer a unas copas en un lugar de gente joven que nos había recomendado ella misma y que era una especia de almacén habilitado como sitio de copas muy peculiar. Tras una cena por los puestos navideños, volvimos al hotel.

En el tercer día (31) nos tocó madrugar bastante para coger un tren hacia la ciudad de Gante a media hora donde teníamos reservadas otras dos noches. Teníamos visita guiada por la ciudad a las 11 con lo cual había que darse prisa para dejar maletas en el hotel y volver a zona de comienzo de la visita. Aquí el hotel estaba a un paso del mismo centro ya que en solo 3-4 minutos andando te plantabas en la misma catedral. El Sandton Grand Hotel Reylof es un palacio histórico que impresiona tanto por fuera como por dentro. Lujo, confort e historia harán de tu estancia un recuerdo imborrable. Todo es perfecto en este idílico palacio y más tratándose de la última noche del año.


Nos llevaron por toda la zona histórica y la verdad es que Gante me ha parecido un lugar fabuloso donde se mezclan perfectamente historia con modernidad, turistas con foráneos, relax con diversión y un largo etcétera. El centro de la ciudad esta formado por la catedral y sus dos iglesias con un rio cruzado por puentes y fachadas de edificios medievales. Famosa es la vista de la tres torres desde uno de los puente que describen muy bien ese ambiente melancólico que recorre todas sus calles. Los puestos navideños inundan también aquí toda la zona centro y se puede comer de manera barata en muchos de ellos o montar en la noria o el tiovivo que instalan. Si lo prefieres puedes patinar sobre el hielo en una enorme pista central. Al terminar la visita dedicamos fuimos directamente a un enorme puesto navideños donde tenían unas grandes salchichas a precios inigualables y la verdad es que la cola de gente acreditaban la calidad-precio del lugar. La tarde a visitar algunos rincones que durante la visita nos llamaron la atención y tras tomar un café a media tarde volvimos a nuestro hotel para prepararnos para la noche de fin de año. Una pena no haber podido entrar en el Castillo de Gante que estaba cerrado.

Habíamos reservado en un restaurante con vistas a un rinconcito de unos de los canales de la ciudad. Se portaron fenomenal y nos guardaron la mejor mesa con una velita y unas vistas fabulosas. La noche era lluviosa y fría pero no desmerecían en absoluto lo especial del momento sino que muy al contrario todo cobraba incluso mayor encanto. Cenamos una enorme olla de mejillones tan típicos en Bélgica y de segundo una carne con salsa y patatas. Un dulce postre de mouse de chocolate y natilla caramelizada y a caminar hacia la zona de la ciudad donde se lanzan los fuegos artificiales (zona de Portus Ganda) y que no tenía perdida porque simplemente había que seguir desde el centro hacia el este de la ciudad.

Llegamos sobre las 11 y esperamos una hora porque vimos que la gente empezaba a agolparse y a coger los mejores sitios. Una cuenta atrás proyectada sobre una pared enorme te hacía mas amena la fría y helada espera. Por fin llego la hora. Con el final de la cuenta atrás decenas de fuegos artificiales de múltiples colores inundaron el oscuro cielo de Gante reflejándose en los tejados históricos de los edificios y logrando crear una atmósfera muy especial. De vuelta al hotel estaban celebrando allí una fiesta de fin de año y nos sentamos a tomar algo antes de subir a la habitación y poner fin a este día tan agotador pero a la vez encantador.

Cuarto y último día. Desayunamos y partimos hacia la estación de tren para poner rumbo a Brujas a una media hora. Habíamos visto tantas fotos de esa villa que estamos deseando poder recorrer sus calles aunque fuese en un día tan frió como aquel. Bajamos del tren y pusimos rumbo al centro a través de una ruta que habíamos preparado en casa para poder aprovechar el día al máximo. Los cisnes nos dieron la bienvenida mientras se desplazaban suavemente y elegantemente por los canales. La piedra y el silencio inundaban toda la ciudad a nuestro paso aunque con el paso de las hora había cada vez más gente (aconsejo llegar temprano). Era como estar dentro de una de las zonas de un parque temático que sin embargo era realidad y no ficción. Nos fotografiábamos en cada rincón porque era imposible pasar por ellos y no pararte a contemplarlos. Patios adornados y pequeñas plazas escondidas detrás de callejones que parecían no tener salida te atraían hacia ellos. Llegamos a la plaza del ayuntamiento donde está la famosa torre. Una vez más todo estaba lleno de puestos navideños y pista de patinaje. 
                
Almorzamos junto a uno de los famosos rincones de la ciudad donde cientos de turista se agolpan para hacerse esa foto tan esperada que sirva para definir el día que visitaron la urbe. Por la tarde en varias calles analizamos las distintas opciones que existían para poder comprar algún recuerdo y algo de chocolate aunque los precios eran desorbitados y preferimos dejarlo para la mañana del día siguiente en Gante antes de partir de vuelta hacia el aeropuerto. Como dije, Gante es una ciudad con muchos turistas pero también muy poblada de foráneos y eso facilita la opción de comprar a precios normales y no abusivos como en Brujas. Cenamos en un local camino del tren y volvimos hacia la estación para coger el tren hacia Gante donde nada más llegar fuimos directos al hotel muy cansados. Brujas es para disfrutarla y para recorrerla sin prisas ni estrés. 


El día siguiente apenados por el fin de la escapada hicimos las compras de rigor y a media mañana volvimos había Bruselas para desde allí partir al aeropuerto y poner rumbo a España. La ruta es genial y muy cómoda de hacer aunque recomiendo si se tiene algún día mas, aprovecharlo para visitar Amberes. Con ello habréis visto lo esencial de ese país tan fantástico como es Bélgica. 

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